mi audaz espionaje, me adentro entre tu ropa hasta llegar a tus contornos delgados
como hojas de papel, igualmente frágiles, llegó hasta donde se encuentra tu piel virgen,
esa que casi nunca toca el sol, me deleito con el afrodisíaco de tus poros, que me provocan
lujurias temporales e impredecibles momentos de placer, dejando que me atrapen, levito en
tu ser.
Estoy aquí, observándote, te pido una disculpa por adelantado, sé y entiendo perfectamente
que no debería escribirte esto, ni nada. Por que estaría rompiendo nuestro trato,
pero se que entiendes de igual manera-eres lista eso lo tengo muy claro- que es un completo
reto, es una verdadera prueba a afrontar, el hecho de dejarte ir, así sin más, sin motivo
suficiente, debe quedar claro que no estoy tratando de recuperarte, si no que
me niego rotundamente a olvidarte,(al menos no de golpe) como no se quiere olvidar la infancia o
esa primera ves que vas a casa con una chica sintiendo el revoloteo de mil poemas en el estomago.
Ahora que han pasado tantísimos meses te veo danzar en tú júbilo artístico, acariciando
la cima de la perfección, y subiendo aun más-más-más-más...
¿sabes?, aun me pregunto si por algún motivo, que se yo, de rencor o nostalgia
cruza mi nombre, mi rostro o mis manos, por tus ojeras, en estos tiempos un poco más
marcadas; Yo por otro lado,acabando de tomar mi café de las noches recuerdo tus cejas encrespadas y
aun no logro identificar la emoción que se refleja en mi cara, creo que es una rara combinación de
nostalgia, un poco de aceptación y un tanto menos de tristeza, claro, todo disfrazado por una sonrisa
mal lograda.
Me asusta pensar,que en el tiempo que compartimos juntos, los momentos que quedaron plasmados
en la historia, esos que decidimos nunca más recordar, me asusta pensar que se hayan ido.
Te escribo esta carta -si carta se le puede llamar a este texto- pidiéndote, exigiéndote que tomes
tus cosas, me refiero a tus rodillas temblorinas,
tu recuerdo en mis mañanas donde aún te busco a mi lado,
tus manías, que siento que poco a poco se convierten en mías y en nada,
los días fríos, esos son míos pero creo que lo más razonable es que tu portes con ellos,
las cartas quemadas en el tras patio de mi casa y la suma de maldiciones que puse a tu nombre
desde la ultima ves que nos vimos.
Pidiéndote de igual manera, que me regreses mis cosas,
pero si por algún motivo o razón no puedes, solo te pido una, la inestabilidad que le provocabas
a mis rodillas al verte mezclada entre mi mundo, al tomarte de la mano en publico y sentirme
el puto hombre con más suerte de esta tierra tan inmunda desde el lado donde la veo ahora,
mis rodillas ya no recuerdan nada de eso, ahora están rígidas cual varillas, por eso te ´pido que
me regreses esos momentos cuando podía verte andar por mi casa en paños menores
y saber que lo que hacíamos no era solo actos carnales, estábamos completamente por encima de eso,
eso era amor pero no lo sabia-lo siento también por eso-.
Te amo (creo) y lo haré por todas mis vidas, igual comprendo que tu rechazo
se hará presente en cada una de ellas.
Mientras seguimos nuestro rol infinito, te pido que sigas danzando,divina
y magistral, diosa de la vida, celador de mi cariño, danza y no descanses,
mientras yo seguiré aquí sentado observándote desde mi tinta ser perfecta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario